jueves, 17 de febrero de 2011

Transformación de Registros


1. Mas vale pasar por tonto y quedarse callado, que abrir la boca y confirmarlo
    Es mejor pasar por bruto y ahogar las palabras, que aperturar la mandíbula y emitir certeza.

2. A buen entendedor, pocas palabras bastan.
    Escazas palabras suficientan la necesidad del comprendedor.

3. A mal tiempo, buena cara.
    Dar buena exuberancia, actitud y esfuerzo por más turbio que se torne el viento y tiempo.

4. Genio y figura hasta la sepultura.
    Un alma perdura equivalente desde el origen hasta su consumación.

5. Matar dos pájaros de un tiro.
    Ejecutar más de una gestión en un lapso paralelo.

En un tiempo perdido se encontraba un hombre muy sabio. Vivía y sobrevivía en el Himalaya en la punta de las montañas. Pasaba inviernos muy frios con nieve y hielo y carecía de comida. Esta gran figura de respeto era un Buda y así es como sobrellevaba los días y sobrevivía allá arriba. Guardaba secretos y una sabifuría inmensa que nadie más tenía. Un día el reliogoso logró llegar a la Iluminación y se elevó por los aires hasta desaparecer en la altitud.

Disipado y oculto se hallaba un sujeto con mucha sapiencia en un periodo originoso. Conllevaba el transcurso imparable en las grandes altitudes inalcanzables de los destellos de tierra. Rodeado de frío blanco y ráfagas voraces. Era un budista de aspecto pacífico que guardaba y disolvía secretos inimaginables de los cuales ningún prójimo contaba con idea semejante. Una tarde repentinamente levitó camino arriba por las ráfagas y se desprendió del material. Conllevo su vida a las alturas hasta disolverse con el cielo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Uma Cidade Maravilhosa


Lisboa

La imagen vívida de la alegre ciudad de Lisboa reluce repentinamente en mis pensamientos. Recuerdo perfectamente el Sol alumbrando cálidamente toda la ciudad, las personas caminando por las calles, los árboles movidos por el viento suave casi como bailando. Llevaba ya un rato caminando por el boulevard “Avenida da Liberdade” llena de verde vida. Los coches transitando rápidamente en los dos sentidos. La banqueta era de adoquín y hacía que mis pies de vez en cuando se tambalearan por el desnivel del suelo. Recuerdo pasar debajo de los andamios que estaban puestos por la remodelación del teatro São Jorge  con varios trabajadores construyendo y pintando.

Llegué al lugar de Rossio, que es una pequeña explanada blanca y reluciente en el centro de la ciudad con un monumento en el centro. Pequeñas tiendas y Cafés alrededor con turistas y locales disfrutando de ellos. Inesperadamente, vi unas gitanas pidiendo dinero a unos turistas que degustaban un buen café junto al lugar de Rossio cuando de pronto el mesero salió de prisa con un gesto de disgusto y les pidió a las gitanas que se retiraran. Éstas, al no hacer caso, fueron empujadas y corridas del lugar como un par de vagabundos limosneros. Continué mi armoniosa caminata bajo el radiante sol de verano.
Me dirigía hacia la Igreja do Carmo  y todavía escucho la musíca que ese día caluroso por esa iglesia tocaba. Era fado, la típica música de Portugal que todavía despertaba y animaba más a Lisboa como una joven ciudad con energía.
Llegando al Lugar de Camões, cerca del Bairro Alto, es donde conocí por primera vez al tren típico de Lisboa "o tramvia amarelo", que daba vueltas y tomaba diferentes direcciones en esa glorieta. Esa pequeña plaza es uno de mis lugares favoritos. Los azulejos negros en forma de barcos  y olas en el piso, la gente sentada alrededor del monumento a Camões, unos cuantos vendedores transitando en busca de clientes y junto a la plaza el famosísimo bar A Brasileira. En este bar hay una escultura de Fernando Pessõa que descansa sentado junto a la clientela. Y por la misma calle un camino directo al Bairro Alto.
Recuerdo perfectamente el calor que absorbía y emitía mi cuerpo por el Sol. Fui camino arriba hacia el Bairro Alto donde recae una parte del corazón de la ciudad. Mis pies cansados de tanta caminata pedían un descanso pero mi entusiasmo y deleitación de tan buen ambiente persistía en seguir recorriendo las calles. Decidí tomar una pausa para seguir el recorrido sin ningún rumbo en particular. Entré en una tienda como abarrotes que se sentía más fresca por dentro aunque estuviera angosta y amontonada por los productos que vendían. Igual vendían frutas y verduras que atraían a un par de moscas que rondeaban alrededor de la tienda. Me compre una cerveza Sagres  y me senté en la banqueta sombreada a descansar.
La cerveza estaba fría como un hielo en invierno y al darle el primer sorbo me llenó de alivio el cuerpo, el calor y la sed. La cerveza portuguesa era realmente buena. El Bairro Alto era tranquilo como un vecindario más local que turista lo cual me agradaba más. Las calles angostas de adoquín con los edificios a los lados con ropa colgada en los estrechos balcones que apenas si sobresalían.
Recorrí un rato el barrio y luego caminé para salir de él. Salí a una calle angosta pero transitada donde junto había una Iglesia. Seguí caminando calle arriba hasta llegar a un parque con una vista hermosa. La brisa de mar llegó instantáneamente a mi nariz. Cerré los ojos y respiré por un momento, me senté y luego pude admirar con serenidad la ciudad que relucía en frente de mí. Los techos de las construcciones rojos por las tejas y blancos en el cuerpo. Las puertas de madera, los azulejos reflejando por aquí y por allá. A lo lejos y alto el Castelo de São Jorge  con sus grandes barreras y paredes de piedra y los trenes amarillos transitando por toda la ciudad.


jueves, 27 de enero de 2011

Intereses y Pasatiempos



Viajar es una de las actividades que mas disfruto hacer. Me gusta mucho conocer nuevos lugares y estar en partes que no conozco. Me gustan las ciudades tranquilas y con buen ambiente. Como por ejemplo Guanajuato me gusta mucho ya que es muy colorida y se maneja en un ambiente cultural. Europa se me hace muy buen lugar para recorrer y conocer ya que tiene una inmensidad cantidad de historia y cultura en todo explendor en sus diferentes países. Florencia y Lisboa son ciudades que me gustan mucho de Europa.
Otra actividad que me gusta mucho es caminar sin rumbo. Simplemente caminar, sobretodo en lugares que no conozco. Prefiero caminar por la ciudad e ir conociendo que tomar un camión turístico y una guía. Generalmente en las ciudades a las que voy llegando no uso mapa, solo al principio para ver la estructura de la ciudad pero casi nunca para ubicarme. Se me hace mucho mas intrigante cuando no se tiene rumbo y además caminando así se llegan a lugares que los turistas generalmente no conocen.
Al igual me gusta mucho estar fuera. No simplemente salir a la calle pero en la naturaleza y apreciarla. Disfruto mucho los lugares desolados y sin gente. Me gusta mucho el bosque y la playa y pasar tiempo apreciándolos. El cielo, la lluvia y las tormentas con rayos y otras cosas me gustan mucho.
Disfruto mucho leer y escuchar música. Siempre me sabe mejor acompañado de un buen café bien negro y cargado, sin azúcar ni crema y leche. En general me gusta todo tipo de música pero géneros que realmente no me gustan o escucho son reggaetón y pop. Disfruto más escuchar música en español que en ingles. Me gusta mucho la música en alemán y portugués tambíen.

Mayorga

jueves, 13 de enero de 2011

Tormenta desértica



El áspero desierto en su maximo destello. La luz azul brillante como rayos de Zeus azotando el seco y arido piso de la soledad del desierto. Los cactus ergudios con sus espinas erizadas al maximo afrontando la dura tormenta y los relampagos brillantes y destallantes. El sonido truena cada segundo paralizando la escasa vida existente del paisaje. Las frondosas nubes suaves algodon y furiosas animal lanzando latigazos a la superficie.
El intenso color azul alumbrando la oscura penumbra de media noche mostrando claramente las siluetas intercaladas de los cactus que prevalezen como firmes soldados en batalla sin miedo alguno. Los relampagos bajan rapidamente con toda su fuerza extendiendose como raizes entre la agitada brisa de la tormenta imponiendo autoridad de la naturaleza. Claros y perfectos hoyos por donde penetra la acumulada energia de los rayos en las nubes, abriendo asi camino para juntar la energia negativa con la positiva que yace en el variado y desnivelado piso arenoso del lugar.
El victorioso olor de libertad que emiten los centellos al golpear con tanta facilidad y energia las arenosas particulas secas, toscas y en conjunto suaves. El gran estruendo de cada azote esconde todo otro sonido presente al chocar. Los cactus tan ascendentes, rectos aparentando una total serenidad y estando asi mismo con sus filosas espinas a la defensiva de cualquier amenaza agena.

Mayorga